LAS CINCO HERIDAS
El primer día del regreso a uno mismo
Reconocer la herida no es el final del camino. Es el comienzo del único camino que vale la pena recorrer.
Recorriste las cinco heridas, las cinco máscaras y el proceso de sanación que propone Lise Bourbeau. Ese conocimiento ya es tuyo. Lo que sigue depende de la honestidad con la que decidas mirarte.
Un momento para mirarte con honestidad
Bourbeau dice que la sanación comienza en el instante en que decidimos mirar la llaga con honestidad y con amor. No con juicio. No con culpa. Con la misma compasión que le darías a alguien que querés profundamente.
Antes de cerrar esta lección, te invitamos a detenerte y responder una sola pregunta.
Te invitamos a responder en la caja de comentarios debajo de esta clase:
La persona que vive sin consciencia de sus heridas llega al final de sus días con una pregunta sin respuesta: ¿quién habría sido yo si no hubiera tenido tanto miedo?. Esa pregunta, formulada demasiado tarde para actuar sobre ella, es el costo más alto de no ver lo que está ahí esperando ser visto.
No hace falta responder con perfección. Hace falta responder con honestidad. Ese gesto ya es un acto de sanación.
Tu respuesta puede ser exactamente lo que otra persona necesita leer para animarse a mirarse con la misma honestidad. En el camino del autoconocimiento, saber que otros también están recorriendo el mismo camino cambia algo profundo.
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